TESTIMONIOS

SONYA LÓPEZ

Hola mi nombre es Sonya y os voy a contar mi experiencia como voluntaria con M25 en África, ha sido mi primera experiencia en una cultura y educación totalmente diferente a la mía y el desafío más importante fue experimentar como Dios cumple lo que promete, Dios puso una palabra en mi corazón y después de mucho ayunar,orar y trabajar en ello llego todo aquello que Dios había dicho que haría mostrándome así su fidelidad.

La verdad es que yo recuerdo todo aquello como si fuese parte de ese lugar donde todavía está mi corazón,los jóvenes,los niños, las mujeres y todos los que forman parte de esa misión, como los de aquella aldea quieren conocer a Dios porque otros han decidido sacrificar sus vidas para llevar a Dios a esas partes del mundo olvidadas por la otra parte.Estuvimos pintando escuelas que luego se inauguraron, intentar dar una clase a los adolescentes el idioma lo complicó un poco pero salí satisfecha porque eso sí fue un desafío para mí e hicimos una manualidad referente a lo que habíamos hablado.Me encanto su forma de adorar y alabar a Dios donde no es necesario cuatro paredes ni un gran instrumental solo corazones dispuestos y la actitud de querer.Yo creo que lo más difícil es romper con el alfabetismo inculcar e introducir en su cultura la importancia de estudiar, leer, escribir pero hay que seguir insistiendo sobretodo con las nuevas generaciones y hacerles ver todo lo que pueden conseguir no solo para ellos sino para todo un continente.

Las audiobíblias es la forma de evangelizar más increíble que he visto personas que no saben leer pero si saben escuchar y en su propio dialecto y sobre todo en estos tiempos en los que no se han podido reunir las audiobíblias han servido para que familias sigan escuchando la palabra de Dios.En lo que más me he sentido desafía durante el tiempo que estuve allí fue querer sentirme identificada con cada una de las mujeres de aquel lugar, llegar a ellas como una amiga, como una más.Una de las experiencias que más me ha marcado es ver a niños tan pequeños trabajando junto a sus madres, algunos caminaban descalzos y desnudos, las niñas caminaban kilómetros para poder tener agua y luego regresaban con el peso todo eso conmovió mi corazón la verdad.Se puede ser parte de todo esto a través de la oración , de las ofrendas y comprando las audiobíblias para seguir llevando la palabra a esos lugares olvidados por la sociedad y puedan saber que Dios no se ha olvidado y que la cruz también fue por cada uno de ellos.