TESTIMONIOS

Dario Ezequiel Colilamón

A inicios de este año 2020 pude junto a mi esposa ser parte del proyecto M25, el cual se convirtió en una gran experiencia que marcó significativamente mi vida. El poder concretar este viaje implico varios desafíos, comenzando por lo económico, ya que desde hace tiempo venimos enfrentando una crisis en nuestro país (Argentina), siendo además, este viaje mi primera experiencia transcultural. Durante mi tiempo en Bissau y junto con el equipo M25 logramos pintar la escuela de deporte, participe a su vez en la inauguración de una de las escuelas que hay en una aldea vecina, pude también ser parte de las diferentes actividades que se realizaron con niños, y trabajar con los jóvenes de aquel lugar. Estando allí, me impacto ver el deseo de las personas por aprender de la palabra de Dios, pude notar su pasión por compartir el evangelio en las distintas aldeas, su alegría y felicidad por recibir una audio biblia en su propio dialecto, y sobre todo, su modo tan genuino de expresarse al adorar.

Estoy convencido que todos podemos ser parte de este proyecto, ya sea viajando, orando u ofrendando. Creo que el trabajo que se está llevando a cabo en aquel lugar, no es en vano y está dando grandes frutos. Nuestra ofrenda y nuestra generosidad es la puerta que permite que el evangelio se siga expandiendo en África. Todos podemos ser parte de la historia.