Camino Contigo

Sabemos que no podemos ayudar a todo el mundo, pero todos podemos ayudar a alguien

Muchas veces no valoramos la importancia del calzado hasta que no hemos tenido la experiencia de caminar por horas en lugares donde nuestros pies sufren a causa de no tener un buen calzado y esta es la realidad que viven los niños y jóvenes en las aldeas.

Es por ello que nos hemos desafiado a este proyecto, donde sabemos que no vivimos esa realidad, que somos bendecidos por la realidad que tenemos pero queremos caminar juntamente con ellos. ¿Cómo? Siendo parte de aquellos que proveen el calzado adecuado para las largas horas de caminata que realizan cada día para asistir a la escuela, ir a trabajar la tierra o simplemente poder disfrutar de un momento recreativo.

Nuestro proyecto contempla poder llevar a cada uno de los niños y jóvenes de la aldea un zapato que se expande en 5 tallas y dura años, creado para niños que viven en la pobreza. Más de 1.500 millones de personas padecen enfermedades transmitidas por el suelo en todo el mundo.

Sin zapatos, los niños son especialmente vulnerables a las enfermedades transmitidas por el suelo y los parásitos que pueden causar enfermedades e incluso la muerte. Los niños que se enferman faltan a la escuela, no pueden ayudar a sus familias y sufren innecesariamente. Y dado que los pies de los niños crecen tan rápido, a menudo superan los zapatos donados en un año, dejándolos una vez más expuestos a la enfermedad. El zapato que crece puede cambiar eso.

Cientos de niños y jóvenes comienzan a asistir a nuestras escuelas “Esperanza” y muchos de ellos tienen que caminar por horas en medio de la selva para llegar a clases, muchos de ellos descalzo y otros con un calzado muy desgastado e inadecuado para esos caminos. Como M25 creemos que podemos ser parte del cambio y de la historia de estos cientos de niños y jóvenes en las aldeas del interior de Guinea Bissau.

Sabemos que no podemos ayudar a todo el mundo, pero todos podemos ayudar a alguien, y nuestro corazón es poder llevar mas de 500 pares de estos zapatos los niños y jóvenes que asisten a nuestras escuelas.